Un proyecto no es un objeto arquitectónico.
Es una extensión de quienes lo impulsan y lo habitan.
La forma es consecuencia.
Antes, comprendemos dinámicas, contexto y propósito.
Estructura, materialidad y uso se integran desde el inicio.
Lo invisible es lo que sostiene lo visible.
La luz organiza.
La estructura acompaña.
Los materiales regulan el ritmo.
Nos integramos para comprender antes de proponer.